Alguien tenía que morir, alguien tenía que pagar el precio inalcanzable. Jesucristo no cometió pecado en toda su vida como hombre, pero se hizo pecado a causa de nosotros, se hizo maldición para Salvarnos. En la Cruz, Jesucristo llevó nuestros pecados, nuestras enfermedades y nuestra rebelión. El castigo que estaba reservado para nosotros fue derramado sobré Él. Él fue quebrantado en la Cruz del Calvario a causa de nuestros pecados. Él tomo nuestro lugar en esa Cruz. Él es el sustituto, Él pagó el precio derramando Su sangre para que no tengamos que ir a condenación eterna al ser justificados por ella.
"Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros." Isaías 53:5

No hay comentarios:
Publicar un comentario