miércoles, 4 de diciembre de 2013

Alguien tenía que morir

Alguien tenía que morir, alguien tenía que pagar el precio inalcanzable. Jesucristo no cometió pecado en toda su vida como hombre, pero se hizo pecado a causa de nosotros, se hizo maldición para Salvarnos. En la Cruz, Jesucristo llevó nuestros pecados, nuestras enfermedades y nuestra rebelión. El castigo que estaba reservado para nosotros fue derramado sobré Él. Él fue quebrantado en la Cruz del Calvario a causa de nuestros pecados. Él tomo nuestro lugar en esa Cruz. Él es el sustituto, Él pagó el precio derramando Su sangre para que no tengamos que ir a condenación eterna al ser justificados por ella.

"Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros." Isaías 53:5


No hay comentarios:

Publicar un comentario